Con mayor dureza aun, partidos afines al Ejecutivo de izquierda de Pedro Sánchez, cargaron en las últimas horas contra al gobernante, por su actuación “débil o permisiva”, de forma “contemplativa” ante la “evidente participación de Marruecos” en la avalancha de migrantes en Ceuta.
Informes `policiales y de grupos de inteligencia deslizaron hipótesis acerca de presencia de agentes marroquíes para guiar a más de 70 mil personas que ingresaron de forma ilegal a España por la frontera ceutí entre el 30 y 31 e julio pasado.
Sánchez prometió ayer ante el Congreso de Diputados, que iba a poner a disposición pública el contenido de esas valoraciones, pero la oposición encabezada por el conservador Partido Popular (PP), considera que las evidencias son contundentes.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, emplazó a Sánchez a dimitir por «incompetente» si es verdad que no se enteró de nada antes de la entrada masiva de migrantes en Marruecos o por «cómplice», si eso es mentira.
Feijóo, respondió al jefe del Ejecutivo en la Cámara Baja que Ceuta no sufrió una crisis migratoria, sino «una invasión que continúa», y apuntó que si quiere seguir de vacaciones (a Sánchez), convoque elecciones.
«Un presidente no tiene derecho a ausentarse de sus obligaciones y menos en una crisis de Estado. La va a pagar ante la justicia o ante las urnas”, sentenció.
Este viernes volvió a repetirse un incidente en Ceuta. En las inmediaciones de una escuela infantil, por orden de las autoridades, se intentó comenzar el levantamiento de un albergue para los migrantes irregulares que permanecen en la ciudad autónoma.
Sin embargo, padres y familiares de los futuros alumnos de clases que comenzarán el 28 de septiembre, bloquearon el terreno en rechazo a la obra.
Así, se acentúa el conflicto porque el mando único de Ceuta y en general el Gobierno, plantea que para poder devolver a las personas que entraron ilegalmente a la urbe, hay que identificarlas primero de manera ordenada.
Desde la administración e dio cuenta que España y la Comisión Europea lograron avances importantes en la petición de asistencia de emergencia planteada para recibir apoyo financiero y operativo adicional del bloque comunitarioska.
«He mantenido una buena conversación telefónica con el ministro Fernando Grande Marlaska sobre la evolución de la situación en Ceuta», escribió en redes sociales el comisario de Interior y Migración, Magnus Brunner.
En todo caso, las críticas al Ejecutivo de Sánchez apuntan en varias direcciones y algunas organizaciones exigen comparecencias de los titulares del Interior (Marlaska) y Defensa (Margarita Robles) para escuchar sus ideas respecto a la crisis.
Sánchez prometió la víspera un incremento de 100 millones de euros en ayudas para Ceuta, la visita del rey Felipe VI «en próximas semanas» y trato preferencial de la Unión Europea (UE).
Pero voces como las de Gabriel Rufián, vocero parlamentario de Esquerra Republicana de Cataluña, rechazaron las palabras del gobernantes y pidieron transparencia y acciones concretas frente a la injerencia de Marruecos en España.
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