Por Antonio Rondón
El 70 por ciento del electorado RN mantiene el asunto del rechazo a la migración como una línea fija, lo cual es alimentado en todo momento por esa agrupación, como lo hace ahora con propuestas sobre prohibición del velo islámico o un referendo sobre la migración.
Sin embargo, como afirma el director general de la ONG SINGA Global, Benoît Hamon, quien también fue ministro en gobiernos socialistas, la ultraderecha mezcla inmigración, asilo, estudiantes, trabajadores y talentos cualificados, bajo un rótulo amenazante.
El presidente de RN, Jordan Bardella, manipula esas cifras cuando habla del ingreso anual de medio millón de foráneos al “Hexágono”, de los cuales solo 50 mil cuenta con contrato de trabajo, cuando en realidad el servicio de migración hace separaciones de ese número.
De acuerdo con el canal TF1, esa comparación mezcla primeros títulos de residencia con entradas reales en territorio.
Pero los datos oficiales señalan que son 377 mil los primeros títulos de residencia en 2025, mientras el ministerio del Interior precisa que los títulos por motivos económicos incluso cayeron un 12,6 por ciento, en tanto el primer motivo fue el estudiantil.
RN busca siempre promover el discurso del miedo al ingreso de inmigrantes, para, sobre esa base, montar su discurso electoral, de tal forma que ese asunto quede mezclado con la seguridad ciudadana y otras consideraciones similares.
Pero la realidad difiere de esa imagen, insiste Hamon, al estimar que Francia debería dejar de considerar la inmigración únicamente como una cuestión de control fronterizo y verla también como una reserva de competencias, innovación y actividad económica.
La inmigración presente en Francia es “más diplomada que la media” de la población en el “Hexágono”, declaró el exministro socialista al canal BFMTV.
En ese sentido, señaló que, de acuerdo con datos utilizados por SINGA (nombre que significa vínculo o lazo en la lengua lingala), los extranjeros representan el 7,8 por ciento de la población, pero están detrás del 15 por ciento de las empresas creadas aquí cada año.
Un inmigrante tarda como promedio unos 10 años en recuperar el estatus social que tenía antes del exilio.
SINGA afirma que acompañó a cerca de 20 mil talentos, con lo cual contribuyó al nacimiento de más de mil 400 empresas y asociaciones, aproximadamente la mitad de las cuales genera empleo durante sus primeros seis meses en la nación gala, recordó Hamon.
También es necesario tener en cuenta que France Travail contabiliza para 2026 unos 2,3 millones de proyectos de contratación, de los cuales el 43,8 por ciento son considerados difíciles de cubrir.
Ello indica que Francia nunca dejó de tener demanda de foráneos para llenar ciertas plazas laborales, un argumento que obra en oposición a la tesis difundida por la ultraderecha.
Pese a mantenerse Le Pen como líder de todos los sondeo de intención de votos para el 18 de abril, RN pareció considerar que ocho meses era mucho tiempo para mantener en la cima a esa agrupación y por eso quizás decidió dejar el consenso y volver al tema favorito.
Tras un primer debate el 27 de agosto convocado por Midef (organización francesa de empresarios), con participación de siete candidatos, las encuestas dieron como uno de los más favorecidos al exprimer ministro Gabriel Attal, presidente de Renacimiento.
Aunque Attal se mantiene de forma general por debajo de los 12 puntos, con Le Pen, el exjefe de Gobierno Édouard Philippe, y el líder de Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, por delante, la ultraderecha pareció sacar sus propias conclusiones de esa prueba proselitista.
Los temas tratados en la discusión de los candidatos fue la posible capitalización de la jubilación, la estabilidad económica, la ayuda social y la protección medioambiental, entre otros. Ninguno de ellos son puntos que movilizan al electorado de RN. De hecho, aunque la inmigración y la seguridad figuran entre los asuntos determinantes para el electorado de Le Pen, en la población en general predominan cuestiones como poder adquisitivo, sanidad y situación económica.
Todo ello llevó a que, casi al otro día, Bardella declarara a BFMTV que su formación realizaría un referendo sobre migración nada más llegar al poder, algo que puede ser posible, aún cuando parecía contradecir la línea moderada de Le Pen en los últimos meses.
Por lo pronto, un análisis como el propuesto por Hamon está lejos de ser prioridad para los medios galos, donde el tema migratorio sigue su curso acuñado en Francia de amenaza para empleos y la seguridad nacional. Mientras, RN saca de ello toda la ventaja posible.
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