El hecho involucró al barco María Candelaria y quedó registrado en una transmisión en vivo en redes sociales realizada por uno de sus tripulantes.
En las imágenes se observa un helicóptero que sobrevuela y rodea la embarcación, mientras una lancha con militares armados se aproxima al barco.
Posteriormente, los uniformados abordaron la nave y la transmisión se interrumpió de forma abrupta.
Según el tripulante que realizó la grabación, el María Candelaria se encontraba a unas 270 millas náuticas, aproximadamente 500 kilómetros, de la costa ecuatoriana.
Hasta el momento, las autoridades no han informado oficialmente sobre el estado de los ocupantes, ni sobre las circunstancias de la interceptación.
El incidente ocurre un día después de que pescadores de las embarcaciones Conquista II y OM2 retornaran a la ciudad de Manta, luego de que ambas naves fueran interceptadas y destruidas en operaciones de las fuerzas estadounidenses.
Los tripulantes regresaron este viernes bajo custodia y fueron trasladados a una dependencia policial, acusados de vínculos con el crimen organizado, una versión que niegan ellos y sus familiares.
El Comando Sur de Estados Unidos vinculó ese tipo de operaciones anteriores con acciones contra el narcotráfico y aseguró que las naves intervenidas eran utilizadas presuntamente como puntos de abastecimiento para embarcaciones relacionadas con el grupo criminal Los Choneros.
El ministro del Interior, John Reimberg, aseguró la víspera que los barcos atacados y hundidos por Estados Unidos fueron previamente investigadas.
“No hay ningún error en ninguna”, afirmó el funcionario en entrevista con un canal de televisión local, donde defendió las acciones y señaló que se realizaron mediante cooperación internacional.
El abogado Fernando Bastias, del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, cuestionó la actitud del gobierno ecuatoriano ante esos operativos.
“Si hay información de «inteligencia» ¿Por qué no procesas penalmente a las personas antes de salir al alta mar? ¿La aprehensión fue en flagrancia entonces? ¿Por qué destruyes «la prueba». Todo es un show y siguen jugando con la seguridad de las personas. La ineptitud pone en riesgo la vida e integridad de las personas”, afirmó Bastias en la red X.
Hasta el momento suman siete las embarcaciones ecuatorianas atacadas por fuerzas estadounidenses en lo que va de 2026, tres de ellas en la última semana.
Entretanto, ocho tripulantes del barco Fiorella, que sufrió un operativo en enero pasado, continúan desaparecidos y sus familiares exigen respuestas.
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