El órgano del Partido Comunista de Uruguay da cuenta del informe presentado la víspera por el canciller cubano Bruno Rodríguez, y que actualiza los daños y pérdidas provocadas por el cerco estadounidense a la isla caribeña.
El reporte, con cifras correspondientes entre marzo de 2025 y febrero de 2026 cuantifica en más de ocho mil millones de dólares los perjuicios a Cuba, cifra superior en siete por ciento a la del año anterior.
“Se ha creado un sofisticado método de asfixia sobre la población de Cuba que supera con creces la presión ejercida durante décadas sobre el país”, cita el artículo del rotativo al canciller cubano.
El informe de La Habana contribuirá al informe que e l secretario general de la ONU deberá presentar en octubre a la Asamblea General del organismo internacional en cumplimiento de la resolución del año 2025 titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba”,
¿Qué haríamos en Uruguay si otro país nos impusiera un cerco capaz de afectar nuestro PBI anual en un 10 por ciento?, pregunta El Popular.
¿Qué haríamos si ese país les dijera a los bancos privados que tienen que irse del Uruguay y que no pueden hacer negocios con el Banco de la República, con el Banco Central ni con ninguna entidad financiera uruguaya?, añade.
¿Qué haríamos si ese mismo país sancionara a la Administración Nacional de Puertos, a los operadores logísticos y amenazara con aplicar multas de millones de dólares a las navieras que hicieran llegar sus barcos a nuestros puertos?
Eso es lo que enfrenta Cuba todos los días, subraya El Popular, que publica una extensa versión del informe que el país caribeño llevará a Naciones Unidas para otra votación sobre la política de cerco mantenida por Washington pese al rechazo internacional.
Como cada año durante más de tres décadas, seguramente la votación será abrumadoramente mayoritaria, sin embargo, el gobierno de Estados Unidos seguirá apelando a presionar a los distintos países para que no acompañen este reclamo de estricta justicia, dice la publicación.
Es necesario –concluye- que Uruguay, superando esas presiones, además de mantener el voto contrario al bloqueo como lo ha hecho, cumpla un rol activo en la denuncia del mismo y en la defensa del principio de la autodeterminación de los pueblos y no intervención en los asuntos de otros estados.
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