La víspera, el Consejo de Ministros dio luz verde al documento y a una solicitud de flexibilidad presupuestaria por unos 29 mil millones de euros para 2027 y 2028, mediante un incremento del déficit equivalente al 0,6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
La medida contempla un 0,3 por ciento del PIB anual para energía y una proporción similar para defensa, aunque el Ejecutivo redujo en unos ocho mil millones de euros respecto a sus planes iniciales el componente destinado al gasto militar.
Desde las filas opositoras, el Partido Democrático (PD) reiteró su rechazo al incremento del gasto militar y reclamó priorizar partidas sociales, reportó el diario La Repubblica.
El responsable de Exteriores del PD, Peppe Provenzano, señaló que su formación defiende una política de defensa europea, al tiempo que cuestionó que el país incremente su endeudamiento mientras, según afirmó, afronta problemas en sanidad, bienestar, costo de vida y energía.
La posición del Movimiento Cinco Estrellas (M5S) también se centró en el rechazo al rearme y en la prioridad de las medidas sociales.
En opinión del Gobierno, el recurso a la flexibilidad europea permitirá financiar las medidas sin que el déficit computable para las reglas comunitarias supere el tres por ciento.
Según el ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti, el déficit nominal alcanzaría el 3,4 por ciento del PIB en 2027 y el 3,3 por ciento en 2028, pero descontando el gasto autorizado para energía y defensa, los indicadores quedarían por debajo de ese límite.
La aprobación del documento abre ahora la negociación parlamentaria sobre la próxima Ley de Presupuestos, en un contexto marcado por el debate sobre el costo de la energía, la presión inflacionaria y el nivel de los tipos de interés.
Giorgetti pidió a las fuerzas de la mayoría de derecha en el Gobierno un enfoque prudente ante un escenario que, según reconoció, dificulta cada vez más las previsiones económicas.
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