La operación federal contempla el envío de dos aviones KC-390 de la Fuerza Aérea Brasileña, que deben llegar este domingo a Manaus, la capital estatal, para comenzar las labores mañana en apoyo a los equipos que actúan en el territorio.
Amazonas recibirá también cuatro aeronaves Air Tractor, utilizadas para lanzar agua sobre las zonas afectadas, y dos helicópteros destinados al respaldo logístico y al traslado de personal hacia áreas de difícil acceso, agregó la Agencia Brasil.
El despliegue de fuerzas incluye a 290 brigadistas federales y el refuerzo de otros 30 profesionales enviados por el estado de São Paulo, incluidos 25 bomberos militares y cinco integrantes de la Defensa Civil.
Ante el problema, el Ministerio de Integración y Desarrollo Regional reconoció ayer la situación de emergencia decretada por el gobernador de Amazonas, Roberto Cidade, en 36 municipios.
Tal medida permite avanzar en los procedimientos para liberar recursos federales destinados a enfrentar la crisis.
Según datos del Panel del Fuego y del Centro Gestor y Operacional del Sistema de Protección de la Amazonía, dicho estado contabilizó mil 380 focos de incendio del 1 al 10 de octubre últimos, frente a los 372 registrados durante el mismo período de 2025.
Este incremento ocurre en medio de una situación que también afecta la calidad del aire en Manaus, donde la concentración de humo procedente de las quemas motivó alertas sanitarias y la suspensión de actividades presenciales en centros educativos y dependencias públicas.
De acuerdo con el Gobierno federal, desde 2024 se destinaron 45 millones de reales (nueve millones de dólares) al proyecto ProAmazon para fortalecer la capacidad operativa del Cuerpo de Bomberos de Amazonas.
Los recursos están dirigidos a la adquisición de vehículos, equipos de protección y al fortalecimiento de bases operativas para prevenir y combatir incendios forestales.
El gobernador Roberto Cidade señaló que el humo que cubre partes del estado no procede únicamente de los incendios registrados dentro de Amazonas, sino también de quemas en otros sitios.
La coordinación entre autoridades federales y estatales busca ampliar la respuesta ante el avance del fuego y reducir sus consecuencias para la población, los ecosistemas y el patrimonio natural de la mayor selva tropical del planeta.
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