Del río al altar, Nuestra Señora Aparecida convoca en Brasil

Brasilia, 12 oct (Prensa Latina) Una pequeña imagen rescatada de las aguas hace más de tres siglos se convirtió en símbolo de fe para millones de brasileños que cada 12 de octubre, como hoy, veneran a Nuestra Señora Aparecida, patrona nacional.

A orillas del río Paraíba do Sul, en el interior del estado de São Paulo, comenzó en 1717 una historia que trascendería generaciones y fronteras regionales.

Según la tradición católica, tres pescadores (João Alves, Felipe Pedroso y Domingos Garcia) encontraron durante una jornada de pesca primero el cuerpo y después la cabeza de una pequeña escultura de terracota.

Hasta entonces escasa, la captura se volvió abundante después del hallazgo, un episodio que los creyentes interpretaron como una señal milagrosa.

La imagen, oscurecida por el tiempo y las condiciones de conservación, recibió el nombre de Aparecida, derivado del verbo portugués aparecer, y comenzó a congregar a quienes buscaban protección y esperanza.

Relatos históricos difundidos por medios brasileños de prensa y el Santuario Nacional de Aparecida indican que la devoción creció paulatinamente desde las comunidades locales hasta convertirse en una de las expresiones religiosas más extendidas del país.

La coronación solemne de la imagen aconteció en 1904, en una ceremonia que reunió a miles de personas y representantes de la jerarquía católica.

Décadas después, en julio de 1930, el papa Pío XI proclamó de manera oficial a Nuestra Señora Aparecida patrona de Brasil, y la declaración pública se realizó el 31 de mayo de 1931, en Río de Janeiro, entonces capital federal, ante una multitud de fieles.

La fecha de su festividad, el 12 de octubre, quedó vinculada a la tradición del hallazgo en el siglo XVIII.

Durante la visita del papa Juan Pablo II al gigante sudamericano en 1980 la jornada fue ratificada como feriado nacional mediante legislación brasileña, para consolidar así su presencia en la vida religiosa y cultural.

Más de 300 años después, el camino hacia Nuestra Señora Aparecida vuelve a llenarse de peregrinos.

Este fin de semana, divulgaron informaciones de prensa, caminantes recorrieron la carretera Presidente Dutra, que conecta São Paulo con Río de Janeiro.

A lo largo del recorrido, fueron visibles prendas con la imagen de la virgen, rosarios, banderas y puntos de apoyo, donde voluntarios ofrecieron alimentos, descanso y atención a quienes sufren heridas en los pies.

El Santuario Nacional, en la ciudad paulista de Aparecida, constituye el centro de esa devoción, y millones de visitantes llegan cada año allí donde se conserva la imagen original, protegida y expuesta a los fieles.

Este 2026, la celebración tiene como lema “Con María, en comunidad, conocer y practicar la palabra”, una invitación a relacionar la fe con la vida colectiva.

Así, la pequeña escultura hallada por pescadores continúa ocupando un lugar destacado en Brasil, donde la memoria de un episodio ocurrido en el río se renueva cada octubre entre plegarias, agradecimientos y promesas.

dfm/dsa

MINUTO A MINUTO
relacionadas
EDICIONES PRENSA LATINA
Copy link