Según advirtió el Servicio Rural de Bomberos (RFS), las condiciones son extremadamente peligrosas y cualquier foco podría propagarse con rapidez.
La Oficina de Meteorología prevé máximas de hasta 37 grados Celsius en los suburbios occidentales, acompañadas de ráfagas intensas y tormentas eléctricas secas.
El comisionado del RFS, Trent Curtin, señaló que los rayos sin lluvia podrían originar incendios difíciles de contener, mientras los equipos de emergencia reforzaban la vigilancia en zonas de alto riesgo.
Las autoridades instaron a la población a seguir las alertas oficiales y subrayaron que la cooperación entre agencias estatales y federales será clave para enfrentar la jornada más calurosa de la primavera en Nueva Gales del Sur.
ocs/msm





