La fundación del FRN se realizó la víspera en Goma, capital de Kivu Norte, actualmente bajo el control de la Alianza del Río Congo (AFC por sus siglas en francés), que desaparece con la nueva plataforma; y del Movimiento 23 de Marzo (M23), sobre el cual no se ha especificado cuál es su destino.
En el caso de la AFC, el comunicado fundacional del Frente liderado por Kabila señala explícitamente que llega al fin de su existencia, pues el FRN es su sucesor de pleno derecho, creado con la misión de combatir al poder de Kinshasa “por todos los medios, incluida la fuerza”.
La AFC y el M23 formaron una alianza en diciembre de 2023, justo antes de las elecciones generales en la RDC, y posteriormente comenzaron a fortalecer sus acciones en el este congoleño, hasta llegar a la ofensiva del 2025 que conquistó ciudades importantes como Goma y Bukavu.
La declaración del Frente de Kabila sostiene que pretende aglutinar y coordinar las fuerzas de resistencia para acabar con la “tiranía”.
Kabila, quien fue designado presidente, fue condenado a muerte por un tribunal militar de RDC en septiembre del 2025, al hallarlo culpable de traición y por considerarlo el líder detrás de la insurrección protagonizada por la AFC/M23.
Los constantes intercambios y reuniones entre el exmandatario y los rebeldes mostraban desde hacía meses atrás una estrecha colaboración, la cual fructificó públicamente con el anuncio del FRN, justo una semana después de reunirse con el panel de facilitadores de la Unión Africana (UA) para la paz en RDC.
La AFC/M23 era el interlocutor del Gobierno de RDC en el Proceso de Doha, y bajo esa condición dialogaron la pasada semana con los facilitadores, quienes también sostuvieron encuentros con el presidente congoleño, Félix Tshisekedi; la primera ministra, Judith Suminwa, y otros funcionarios.
El panel de la UA incluso realizó misiones a Ruanda y se preparaba para ir a Uganda y Burundi.
La fundación del FRN igualmente ocurre cuando la RDC impulsa una intensa agenda diplomática en apoyo al proceso de paz, en particular la desmovilización de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR); al tiempo que se prepara el diálogo intercongoleño propuesto por las principales comunidades religiosas.
El anuncio de la FRN será sin duda un nuevo obstáculo en todos estos esfuerzas, pues para empezar la condena a muerte que pesa sobre Kabila declara de antemano que Kinshasa no se sentará a la mesa de conversaciones, además del propósito declarado de la nueva plataforma y el anuncio de que harán uso de la fuerza.
El nuevo movimiento afirma que no quiere un sitio en el sistema político actual, sino que busca proponer una alternativa de refundación del país que garantice la justicia y la protección a la ciudadanía, la redistribución de la riqueza y fomentar el retorno de refugiados y exiliados políticos.
En su estructura de dirección, además del exjefe de Estado, otras figuras conocidas aparecen como vicepresidentes: Corneille Nangaa, fundador de la AFC y quien fue jefe de la Comisión Electoral Nacional; así como Bertrand Bisimwa, líder del M23.
Emmanuel Sultani Makenga fue designado como jefe del Estado Mayor General del Ejército Revolucionario Congoleño (ARC), que igualmente tiene rango de vicepresidente.
En tanto, Freddy Rukema Kaniki asumió el cargo de secretario general y coordinador del comité ejecutivo, asistido por Benjamin Mbonimpa, secretario general adjunto y coordinador adjunto. Désiré Rukomera Rwigema es designado secretario permanente del colegio de fundadores, según reportó Actualité.CD.
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