Panamá es un país tectónicamente activo, afirma experto

Ciudad de Panamá, 13 oct (Prensa Latina) El terremoto de magnitud 7,5 que sacudió a Panamá el pasado viernes 9 de octubre evidencia que el país es tectónicamente activo, afirmó hoy el director del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, Néstor Luque.

El especialista explicó que ese movimiento telúrico liberó una importante cantidad de energía acumulada durante aproximadamente un siglo en el sistema de fallas Azuero-Soná, por lo que no esperaría un evento de igual magnitud en esa zona, aunque advirtió que la actividad sísmica es impredecible.

El Instituto de Geociencias situó la magnitud del terremoto en 7,5, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos la estimó en 7,7.

El temblor telúrico, con epicentro en la localidad de Pitazola, península de Azuero, fue comparado por Luque con el ocurrido en 1913, de magnitud 6,9.

El experto alertó también sobre el potencial de varias fallas geológicas cercanas a la capital para generar sismos de magnitud próxima a siete, capaces de afectar edificaciones antiguas que no cumplen con los actuales criterios de diseño sismorresistente.

En ese contexto, el Gobierno dispuso inspecciones de infraestructuras esenciales, entre ellas escuelas, hospitales, estadios y puentes, para determinar su vulnerabilidad y las posibles necesidades de reforzamiento.

Según el último reporte oficial citado, el terremoto no dejó víctimas mortales y causó cerca de una treintena de heridos leves, pero afectó más de dos mil infraestructuras, principalmente en la península de Azuero.

Luque informó que hasta la mañana del lunes se habían registrado alrededor de 350 réplicas, cuyas magnitudes disminuyeron progresivamente. Estos movimientos pueden prolongarse durante días o incluso uno o dos meses, mientras se reajusta el sistema de fallas.

El especialista subrayó que Panamá debe mantener una preparación permanente ante estos fenómenos y fortalecer los estudios geológicos y las medidas de prevención para reducir los riesgos.

La víspera, el presidente panameño, José Raúl Mulino, llamó a la población a enfrentar en unidad las consecuencias del terremoto, que dejó seis mil 174 personas afectadas y mil 744 viviendas destruidas, según las cifras oficiales citadas por el mandatario.

El jefe de Estado aseguró que los servicios esenciales permanecerán operativos y destacó la movilización de recursos humanos y materiales para atender de manera prioritaria a las comunidades damnificadas.

mem/ga

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