Durante sus presentaciones ante el Senado y la Cámara de Diputados, la jefa del Ejecutivo sostuvo que la Unión Europea (UE) necesita una respuesta coordinada frente al encarecimiento de la energía, las tensiones geopolíticas y la pérdida de competitividad de las empresas comunitarias, en vísperas de la reunión de mañana y el viernes.
En materia presupuestaria, advirtió que Roma no firmará un acuerdo sobre el próximo presupuesto plurianual del bloque europeo hasta que considere que responde a sus intereses.
Asimismo, rechazó cualquier reducción de los recursos destinados a la política agrícola común, la pesca y la cohesión territorial.
Meloni defendió también la utilización de instrumentos de flexibilidad fiscal para financiar medidas frente al encarecimiento energético y gastos de defensa y seguridad.
Respecto al conflicto en Ucrania, reiteró el respaldo de Roma a Kiev, la necesidad de mantener la presión sobre Moscú y la defensa de una paz que garantice la seguridad europea.
La gobernante calificó de arriesgado el entendimiento anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre el suministro de combustible ruso.
Reclamó además que la UE actúe con una posición común en las iniciativas diplomáticas para poner fin a la guerra. Propuso que los 27 países miembros designen una figura con mandato oficial para representar al bloque en las negociaciones, ante la posibilidad de que Francia, Alemania y Reino Unido continúen impulsando iniciativas propias.
En el ámbito de la seguridad, defendió el fortalecimiento de las capacidades europeas frente a las amenazas híbridas y las presiones migratorias, y negó que el aumento de los recursos para defensa deba traducirse en una reducción de las prestaciones sociales.
La intervención de la primera ministra incluyó también referencias a la situación de la antigua siderúrgica Ilva, cuyos trabajadores se encuentran en huelga general.
Meloni manifestó que las medidas aprobadas por el Gobierno van dirigidas a proteger el empleo, mantener la funcionalidad de las instalaciones y coordinar las inversiones en las áreas afectadas por la crisis industrial.
Las intervenciones de los grupos opositores evidenciaron diferencias con el Ejecutivo en materia de política exterior, gasto militar, gestión industrial y orientación económica.
No obstante, presentaron resoluciones separadas al no alcanzar un documento común, principalmente por sus discrepancias sobre la estrategia respecto a Ucrania.
La discusión parlamentaria se produjo en un contexto de desacuerdos sobre la estrategia europea frente a Rusia, la distribución de los recursos comunitarios y las respuestas a la inflación y al costo de la energía.
ool/mml





