Son el doble que hace dos años. Los vehículos eléctricos procedentes de China aspiran a mantener su ventaja en este sector, mientras sus competidores europeos continúan rezagados, comentó el canal de televisión France 24.
Tal ofensiva económica e industrial obligó a la Unión Europea (UE) a recurrir al proteccionismo, a costa de importantes concesiones en materia ecológica y medioambiental, constató el medio de prensa galo.

La situación de empuje chino en ese mercado llega al punto de que algunos se preguntan si el coche eléctrico es realmente la solución para hacer que la industria automovilística sea más respetuosa con el medioambiente y menos contaminante.
Pero de vuelta al salón de París, aún con dos días por delante, sus organizadores ya esperan llegar a medio millón de visitantes, para acercarse así a los 508 mil siete de la edición de 2024.
En esta ocasión son 60 los fabricantes, con más de un centenar de exhibiciones y un verdadero derroche de tecnología, con una creciente competencia de marcas europeas y chinas, aunque Tesla participa a tiempo completo en esa competencia.
Lo cierto es que la electrificación dominó buena parte de las novedades presentadas en el Salón, con coches eléctricos e híbridos en busca de combinar menor consumo, autonomía y precios más accesibles.
Sin embargo, los motores térmicos no desaparecieron y los híbridos mantienen su atractivo, pero con dudas sobre costos, infraestructura de recarga y autonomía.
Prensa Latina fue testigo de que la gran transformación, más bien va más allá del motor, pues el automóvil comienza a convertirse en una plataforma informática capaz de interpretar el entorno, tomar decisiones y automatizar parte de la conducción.

El Salón ofreció más de cinco mil pruebas de conducción de unos 90 modelos de 20 marcas, incluida una experiencia de conducción automatizada en vías abiertas, al contar con 15 mil metros de exposición al aire libre.
Tesla mostró su sistema de conducción asistida FSD, mientras la china Xpeng presentó su tecnología NGP, diseñada para analizar situaciones complejas de circulación.
Estas innovaciones apuntan a vehículos que podrán incorporar nuevas funciones mediante actualizaciones de software, aunque aún requieren supervisión y autorización según el sistema.
La revolución automovilística ya no consiste solo en cambiar gasolina por electricidad, sino también en transformar la manera y comodidades para conducir.
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