El plantón, que se realizará bajo el lema “Los nazis se nos metieron al museo”, responde a la inconformidad desatada tras la decisión del Gobierno de retirar obras de la referida institución cultural, como parte de una operación que el presidente, Abelardo de la Espriella, dio en llamar “contrarrevolución cultural”.
Los objetos removidos eran parte de exposiciones permanentes que evocaban las luchas de movimientos sociales y progresistas y la impronta de dos líderes de izquierda, específicamente de Guillermo Jaramillo y Carlos Pizarro, ambos candidatos presidenciales de izquierda que murieron asesinados en 1990.
Durante la víspera, cientos de personas se reunieron en la entrada del edificio en una protesta a la que denominaron “Plantón por nuestras artes, culturas y memorias”.
Con gritos de “Abelardo mafioso, el pueblo está furioso”, en clara referencia a De la Espriella, las personas presentes en el lugar, en su mayoría jóvenes, manifestaron su descontento con el rumbo de la política cultural.
El desmonte de las obras se conoció mientras el presidente, el pasado jueves, anunció al país que ejecutaría una “contrarrevolución cultural”, lo que según expuso sería una especie de cruzada contra el wokismo.
El término, que deriva de la palabra en inglés woke (despierto) designa una postura de conciencia activa frente a las injusticias sociales, especialmente el racismo, la desigualdad de género, la homofobia y la discriminación.
“Vamos a cometer una lucha abierta, decidida y patriótica contra el wokismo, que no es más que una corriente ideológica que apunta a transformar los fundamentos morales, culturales y sociales en Occidente, pervirtiendo los valores, la tradición familiar, la identidad nacional”, definió De la Espriella.
Las críticas a los cambios en el Museo Nacional no se hicieron esperar.
El expresidente Gustavo Petro (2022-2026), comentó que el objetivo es mucho peor que el intento de señalar a un revolucionario insurgente como Carlos Pizarro de terrorista.
“Lo que quiere borrar de la memoria del pueblo colombiano es un proceso de paz exitoso. Es olvidar la paz y no olvidar la guerra. Es el intento de un grupo de negociantes oscuros en el poder para que la sociedad colombiana se mantenga en el narcotráfico y la violencia”, apuntó en su cuenta de la red social X.
Pizarro fue el último máximo comandante de la guerrilla del Movimiento 19 de Abril y lideró el proceso de paz de ese grupo con el gobierno del presidente Virgilio Barco (1986-1990).
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