Parte del proyecto Brasil Corazón Saludable, la investigación examinó a seis mil 92 estudiantes de 38 escuelas de los estados de Minas Gerais, Río Grande del Sur y Sao Paulo, del 3 de junio al 7 de octubre.
Los resultados evidencian una asociación entre el exceso de peso y las alteraciones de la presión arterial, con una incidencia especialmente elevada entre los participantes con obesidad, subrayó la pesquisa.
Señaló que el 19,5 por ciento de los analizados presenta sobrepeso y el 13,6 por ciento obesidad, lo que significa que aproximadamente uno de cada tres tiene un peso superior al recomendado.
Entre los niños y adolescentes con obesidad, el 48,4 por ciento registró valores de presión arterial en el rango de hipertensión, y la proporción ascendió al 60,5 por ciento entre los adolescentes obesos de 15 a 18 años.
También, la pesquisa identificó diferencias según la edad y el sexo, pues la dolencia es más frecuente entre los varones de 15 a 18 años, con el 40,7 por ciento, y entre los menores de siete años, con el 39,1 por ciento.
El cardiólogo Álvaro Avezum, integrante de la SBC y coordinador del proyecto, relacionó el incremento del riesgo cardiovascular con la reducción de la actividad física, una alimentación inadecuada y hábitos que favorecen el estrés.
Cuando se combinan esos factores pueden comprometer la salud cardiovascular y aumentar la incidencia de enfermedades, advirtió el especialista, citado por la Agencia Brasil.
Los hábitos cotidianos también aparecen entre los aspectos que preocupan a los investigadores.
El 59 por ciento de los participantes en el estudio permanece más de tres horas diarias frente a pantallas y el 66 por ciento practica actividad física durante apenas una o dos horas semanales.
Aunque el 93 por ciento realiza ejercicios físicos en la escuela, el tiempo dedicado a esa actividad resulta limitado para muchos estudiantes.
Los datos, precisó el análisis, refuerzan la importancia de promover una alimentación equilibrada, desarrollar actividades físicas y detectar tempranamente los factores de riesgo cardiovascular durante la infancia y la adolescencia.
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