Las acciones argentinas cayeron durante la mañana cuatro por ciento arrastradas por la caída del mercado brasileño, luego de la reelección de “Lula”; el MSCI Merval, por ejemplo, opera con una disminución de 4,2 por ciento, con pérdida generalizada en todas las acciones.
Al mediodía, el indicador recortó parte de la pérdida inicial que llegó hasta 6,5 por ciento, pero la baja se mantiene. Lo mismo ocurre con los activos ADRS en Nueva York, donde los de la plataforma de comercio electrónico Mercado Libre, por ejemplo, está entre las más castigadas con un desplome cercano a 10 por ciento.
El valor de los bonos de la deuda pública de Argentina también retrocede hasta 1,6 por ciento, lo cual causó que el riesgo país se disparara a 745 puntos.
En la Casa Rosada, el presidente Javier Milei, quien no ha reconocido el triunfo electoral de Lula luego de la campaña difamatoria que realizó, encabezó una reunión del Gabinete con sus más cercanos ejecutivos a quienes ratificó: “No vamos a corrernos ni un milímetro» en su política de desregulación y ajuste implementada hasta ahora.
Los integrantes del gobierno libertario debaten las consecuencias para la relación con Donald Trump y el escenario político local de cara a 2027 del éxito del dirigente del PT.
Asimismo, afirmó que “cambiar el rumbo para ganar elecciones es inmoral, injusto, un error técnico y una grave afrenta a la credibilidad y reputación que se creó en estos años”. Y agregó: “No se hace grande a Argentina nuevamente con la trampa o la viveza criolla”.
Por el contrario, todos los gobernantes de América Latina, descontando su tinte ideológico, felicitaron al líder del Partido del Trabajo que resultó electo por cuarta vez, logro inédito en la historia moderna de Brasil. Además, admirable por haber remontado la desventaja de haber perdido en la primera vuelta.
Lula ganó el balotaje presidencial por casi cuatro puntos 51,79 por ciento por 48,10 Flávio Bolsonaro, luego de una intensa campaña política.
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