Desde su regreso al poder en 2023, la deforestación en la selva brasileña disminuyó a mínimos históricos.
Los ecologistas temían la elección del candidato de derecha, Flávio Bolsonaro, pues este podría traer consigo una protección debilitada de la naturaleza y el clima.
Durante la presidencia del mandatario Jair Bolsonaro (2019-2023) fueron desmanteladas las políticas ambientales y la deforestación se disparó en torno a un 60 por ciento, con más de 45 mil kilómetros cuadrados arrasados.
Con Lula, la deforestación cayó un 71 por ciento respecto a su nivel de 2022, precisó el sitio Euronews.com.
«Brasil alberga la mayor parte de la selva tropical más grande del planeta y otros cinco biomas, que contienen alrededor del 15 por ciento de la biodiversidad mundial», señala la fuente.
De ahí que proteger estos ecosistemas va mucho más allá de las fronteras del llamado Gigante Suramericano y es esencial para frenar la pérdida de biodiversidad en todo el planeta.
La selva también almacena enormes cantidades de dióxido de carbono que calienta el planeta y genera humedad atmosférica que ayuda a regular el clima mucho más allá de Suramérica.
El gran avance en la reducción de la deforestación -recuerda Euronews.com- se debe al Plan de Acción para la Prevención y el Control de la Deforestación en la Amazonia Legal .
Este programa reforzó la vigilancia por satélite de la tala ilegal y la aplicación de sanciones, asimismo, utiliza normativas e incentivos financieros para frenar la deforestación y promover acciones sostenibles.
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