Durante una visita de Prensa Latina al lugar, integrantes de la Comisión Ciudadana de Defensa de la Playa El Murciélago señalaron un nido de tortuga marina dentro del área, destinada al proyecto denominado Patio 600, cuya ejecución permanece paralizada por una medida cautelar judicial.
La Comisión cuestiona la intervención de este espacio costero por sus posibles efectos sobre la biodiversidad y el uso público de la playa, mientras el puerto defiende la ampliación como una iniciativa para aumentar su capacidad operativa y generar cerca de 300 empleos directos.
En una publicación en redes sociales, TPM aseguró que el proyecto cuenta con el permiso ambiental vigente y realizarán monitoreos y controles para prevenir y reducir cualquier posible impacto ambiental.
Sin embargo, el biólogo Iván Murillo advirtió que la zona, ya intervenida parcialmente y con las obras detenidas por la medida cautelar, forma parte de un ecosistema costero que alberga tortugas marinas, aves, crustáceos y otras especies, además de vegetación y sistemas de dunas.

Durante el recorrido, los integrantes del colectivo mostraron huellas de anidación y marcaron un nido que, según explicaron, fue registrado tras la llegada de una tortuga el pasado 12 de octubre.
“Si esa tortuga llegó allí es porque allí nació. Recuerden que ellas tienen filopatría: regresan al sitio donde nacieron, no necesariamente al mismo punto, pero sí a la misma área”, explicó.
El biólogo sostuvo que la afectación potencial va más allá de una sola especie, sino que impacta “todo un ecosistema”.

Por otro lado, el presidente de la Comisión de Turismo de la Cámara de Comercio de Manta, Jaime Ulloa, defendió la conservación de la playa como parte de los atractivos recreativos y naturales de esa ciudad costera de la provincia de Manabí.
“Nosotros sí creemos en el puerto. Lo que no creemos es el facilismo”, expresó Ulloa en rechazo al propósito de ampliar el espacio portuario justo al lado de la playa y no en otro sitio.
Para el representante turístico, El Murciélago permite desarrollar actividades deportivas y recreativas, además de propuestas vinculadas con la naturaleza, por lo que su transformación podría afectar otros intereses económicos de la ciudad.
El 30 de octubre se espera la decisión judicial sobre la acción de protección presentada por la presunta vulneración de los derechos de la naturaleza.
El abogado Trajano Andrade explicó que el recurso cuenta con el patrocinio legal de la Defensoría del Pueblo.
“La playa del Murciélago nunca ha sido ni podrá ser un recinto portuario. Durante más de 70 años ha sido y seguirá siendo el lugar urbano de mayor disfrute y recreación de los mantenses y de quiénes la visitan de todas partes del Ecuador y del mundo”, aseveró.
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