Las regiones de Occidente y el Altiplano Central serán las más afectadas por las bajas temperaturas desde el presente octubre, explicó en conferencia de prensa llamada La Ronda el director de esa entidad científica, Edwin Rojas.
Esperamos que los termómetros marquen mínimos de hasta cero grados Celsius en algunas zonas montañosas durante los meses de noviembre, diciembre y enero, adelantó el funcionario.
Esta transición hacia la época fría, que ya se percibe en el ambiente, requiere de atención especial por parte de la población y las autoridades, advirtió.
Detalló que el próximo noviembre pronostican mínimas de 10 a 14 grados Celsius en el Occidente y Altiplano Central, incluidos los departamentos Totonicapán, Sacatepéquez, Chimaltenango, Huehuetenango, Sololá, San Marcos y Quetzaltenango.
En diciembre, acotó, el descenso térmico se acentúa, con análisis que indican mínimas de hasta ocho grados Celsius en esas dos regiones.
Las zonas montañosas podrían ver el termómetro caer hasta los cero grados Celsius, amplió Rojas. En el departamento capital, la expectativa es de una mínima promedio de 15 grados Celsius, subrayó.
En enero, considerado típicamente frío, estimamos que la temperatura mínima promedio se mantenga en los ocho grados Celsius en el Occidente y Altiplano Central.
Los descensos más significativos afectarán 11 departamentos del país, remarcó el especialista.
Esta temporada marcará el fin de la de lluvias y el inicio de un período con menor humedad ambiental y vientos más intensos, según las evaluaciones oficiales.
Después de una sequía notable a causa del fenómeno El Niño, las precipitaciones en Guatemala desde hace alrededor de un mes, según analistas, constituyen un peligro debido a una combinación de factores físicos, hidrológicos y de vulnerabilidad territorial.
Con los suelos completamente debilitados y pesados por el agua, añadieron, las laderas, cerros, barrancos y taludes pierden estabilidad.
ro/znc





