El asueto se prolongará por cuatro días consecutivos, desde este sábado 31 de octubre hasta el martes 3 de noviembre, al unirse el fin de semana con los feriados nacionales del lunes, por el Día de los Difuntos, y el martes, por la Independencia de Cuenca.
Para estos días, cuando habitualmente muchos ecuatorianos viajan dentro del país y visitan destinos turísticos, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) pronosticó lluvias de moderadas a muy fuertes en el litoral, además de precipitaciones en la Sierra y Amazonía.
Las lluvias ya han provocado afectaciones en la red vial de varias provincias, con deslizamientos y restricciones al tránsito que podrían dificultar los desplazamientos, por lo que las autoridades recomiendan consultar el estado de las carreteras antes de viajar.
A las condiciones meteorológicas se suma el toque de queda dispuesto por el Gobierno, que regirá desde el domingo 1 hasta el 10 de noviembre, entre las 00:00 y las 05:00 (hora local), en las provincias de Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Esmeraldas.
De acuerdo con el Ejecutivo, la medida responde a la situación de inseguridad en esos territorios, donde anunciaron operativos contra el crimen organizado.
Las condiciones también generan preocupación en el sector turístico, que siempre espera este feriado con expectativas de gran movimiento.
El presidente Daniel Noboa redujo mediante decreto el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 15 al ocho por ciento para los servicios turísticos durante estos cuatro días para dinamizar la economía.
El presidente de la Federación de Cámaras de Turismo, Holbach Muñetón, afirmó que es muy difícil ofrecer una proyección sobre los resultados que traerá este feriado para el sector hotelero y turístico.
Según afirmó, en condiciones normales “estaríamos ya al 100 por ciento de ocupación”, pero las reservas en los principales balnearios no superan el 70 por ciento.
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