Pese a las lluvias que azotan algunas provincias de Ecuador, muchas familias visitaron las tumbas con colada morada, guaguas de pan, frutas y otros alimentos para compartir simbólicamente con quienes fallecieron, una costumbre transmitida entre generaciones.
Uno de los lugares donde estas prácticas mantienen presencia es el cementerio de Llano Grande, en el norte de Quito, donde cientos de personas llegaron con flores, cartas y comida para recordar a sus seres queridos.
Ese tipo de conmemoración es más común en la región andina, mientras que en la costa se ven procesiones por el mar en balsas decoradas con flores o llevan serenatas a los cementerios para recordar a sus familiares.
Los habitantes de la Amazonía, en cambio, realizan ferias gastronómicas cerca de los camposantos y las comunidades indígenas beben chicha de chonta y yuca, la cual es preparada con ocho días de anticipación para quienes asisten a los rituales fúnebres.
Hasta el martes 3 de noviembre los ecuatorianos disfrutan de un largo feriado por la conmemoración del Día de los Difuntos y también por el aniversario 205 de la Independencia de Cuenca, jornada con la cual esperan reactivar la economía y el turismo.
dfm/avr





