Otálvaro perdió en la final ante el japonés Ryuusei Kawakami por 2-4, pero puso en alto el nombre de su país y de toda Latinoamérica con un metal inédito para el deporte colombiano en citas bajo los cinco aros.
El sudamericano cedió con parciales de 13-15, 7-11, 11-13, 11-7, 11-2 y 11-6, aunque hizo soñar a sus compatriotas con la presea de oro después de una gran actuación en la justa.
En el inicio de partido, el colombiano le quebró al asiático para tomar ventaja de dos puntos, pero Kawakami se repuso y, pese a que Otálvaro tuvo cuatro set points, el nipón terminó por llevarse el primer set por 15-13.
Kawakami enfrentó así con más confianza la segunda set manga y apeló a golpeos fuertes para buscar una y otra vez la derecha del colombiano, quien apenas pudo resistir las embestidas y cedió con marcador de 7-11.
En el tercer set, Otálvaro de nuevo tuvo cuatro oportunidades para comenzar la remontada, pero el nerviosismo no le permitió tomar las mejores decisiones y el japonés aprovechó bien las oportunidades con un éxito parcial de 13-11.
Otálvaro apeló a su ofensiva en sus devoluciones en la cuarta manga y provocó más errores en su rival para lograr una victoria de 11-7 y poner el partido 1-3 en su contra.
Luego el sudamericano mantuvo un juego fluido con su derecha, potente en las devoluciones y con muy buenas ubicaciones ganó el cuarto set por 11-2 para recortar la diferencia a una pizarra de 2-3.
Sin embargo, el japonés se volvió a envalentonar y retomó su mejor para conquistar la sexta manga por 11-6 y así conseguir la corona.
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