Brasil impulsa protección de montes oceánicos nordestinos

Brasilia, 7 nov (Prensa Latina) Brasil avanza hoy en la creación de tres áreas de conservación marina en el Nordeste, que abarcarían más de 18 millones de hectáreas del océano Atlántico amenazadas por actividades pesqueras industriales y proyectos de minería submarina.

La iniciativa del Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio) dio un nuevo paso ayer con la primera consulta pública, celebrada en Natal, capital del estado de Río Grande del Norte.

Dicha propuesta contempla establecer tres unidades de conservación: los Refugios de Vida Silvestre de la Cadena Fernando de Noronha y de la Cadena Norte de Brasil, así como el Área de Protección Ambiental de los Montes Oceánicos.

A criterio de expertos, los montes submarinos son formaciones de origen volcánico que alcanzan hasta cinco mil metros de altura y constituyen hábitats de más de un centenar de especies de peces, corales y esponjas.

También funcionan como corredores ecológicos para tortugas, aves y otras especies migratorias.

Los estudios para establecer las áreas protegidas comenzaron en 2016, con la participación de investigadores de la Universidad Federal de Pernambuco, el Centro Nacional de Investigación y Conservación de la Biodiversidad Marina del Nordeste y el Instituto Arrecifes Costeros.

Entre las principales amenazas se encuentra la pesca industrial, especialmente la dirigida a los atunes.

Según el coordinador del centro de investigación del ICMBio, Leonardo Messias, operaciones de arrastre de fondo realizadas anteriormente provocaron pérdidas estimadas de hasta el 85 por ciento de la biomasa de peces depredadores en algunos bancos oceánicos.

Otra preocupación es la minería submarina, pues existen proyectos para extraer fosfato en las cimas de los montes con destino a la producción de fertilizantes.

La coordinadora general de creación y planificación de unidades de conservación del ICMBio, Kelen Leite, advirtió que esa actividad resulta incompatible con la preservación de los ecosistemas, debido a los daños irreversibles que puede ocasionar a corales y rodolitos.

Durante la consulta en Natal, la Federación de Pescadores de Río Grande del Norte pidió ampliar el diálogo con los trabajadores para explicar los alcances de la iniciativa.

El ICMBio aclaró que la pesca artesanal no sufrirá restricciones, pues se desarrolla principalmente en zonas costeras fuera de los polígonos previstos.

Como contraste, los refugios tendrán protección integral, mientras que el área de cuidado ambiental permitirá actividades económicas sujetas a evaluaciones.

Brasil cuenta actualmente con alrededor del 28 por ciento de cobertura marina protegida, según el ICMBio.

Las autoridades subrayan que los desafíos consisten en ampliar las superficies bajo protección y garantizar una gestión efectiva que preserve la biodiversidad y los medios de vida de las comunidades dependientes del océano.

rc/dsa

MINUTO A MINUTO
relacionadas
EDICIONES PRENSA LATINA
Copy link