Desafortunadamente, hay víctimas, y entre ellas cuatro personas fallecidas, mientras que los heridos reciben la asistencia médica necesaria, precisó Belostotski este jueves al Perviy Kanal de la televisión rusa.
El funcionario también informó que por ahora unos tres mil ciudadanos han sido evacuados de las zonas fronterizas de la provincia de Kursk.
La situación sobre el terreno es estable y bajo control, con un cuartel general que funciona las 24 horas del día, según Belostotski.
El martes, el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB, por sus siglas en ruso) informó de bombardeos ucranianos lanzados contra localidades fronterizas de la provincia de Kursk y afirmó que sus agentes no permitieron ninguna incursión en la frontera estatal.
Al menos 31 personas resultaron heridas a causa de los ataques, entre los cuales se contabilizan seis menores de edad. Además, miles de personas se vieron obligadas a abandonar la zona de bombardeos y combates.
El gobernador interino de la provincia, Alexéi Smirnov, declaró el estado de emergencia en el territorio a partir de este miércoles.
Por su parte el presidente del Comité de Investigación de Rusia, Alexandr Bastrikin, ordenó abrir un caso penal por el atentado y precisó que fueron atacados edificios residenciales y administrativos, junto con las instalaciones de infraestructura civil.
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