Previamente, el gobierno había dispuesto la evacuación de miles de personas y ordenó el cierre de varios puertos, escuelas y dependencias públicas, a fin de contener los daños por este fenómeno con vientos de 130 kilómetros por hora.
Los viajes marítimos son riesgosos para todo tipo de navío, advirtió la guardia costera, mientras la agencia meteorológica anunció vientos severos y fuertes lluvias en el norte del país.
Además, habló en un comunicado oficial de peligro “de moderado a severo” de tormentas y olas gigantes en la isla principal de Luzon.
Con este tifón, Filipinas ha recibido el embate de cuatro ciclones en menos de un mes, con un saldo general superior a los 150 muertos y pérdidas materiales todavía incalculables.
Ahora hace frente a Toraji, mientras meteorólogos evalúan la posibilidad de que una nueva tormenta tropical –ubicada al este de Guam- llegue en pocos días.
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