En la caída influyó un desplome del 60,4 por ciento en los turistas procedentes de China continental, que acumulan seis meses de retrocesos tras las tensiones diplomáticas derivadas de las polémicas declaraciones de la primera ministra, Sanae Takaichi, sobre Taiwán.
A fines de noviembre, la máxima dirigente nipona sugirió que un eventual ataque contra Taiwán, por parte de China continental, podría obligar a Tokio a responder militarmente.
China deviene la principal fuente de turistas de este archipiélago asiático y un menor flujo de visitantes impacta en sectores como comercio minorista, hotelería y restauración.
A la vez, las aerolíneas japonesas se vieron forzadas a elevar los recargos por combustible ante el alza de precios internacionales.
El comisionado de la Agencia de Turismo, Shigeki Murata, advirtió que resulta difícil prever la magnitud del impacto en la demanda receptiva.
kmg/msm









