La iniciativa promovida por el partido de izquierda la respaldan 86 diputados, de su bancada en la cámara baja, así como comunistas y ecologistas.
De acuerdo con la jefa de los diputados de LFI en la Asamblea Nacional, Mathilde Panot, la moción para destituir al mandatario se basa en su negativa a cambiar sus políticas.
Los insumisos reintrodujeron el procedimiento para tratar de sacar del cargo a Macron, el cual ya fracasó en octubre del año pasado, cuando la Conferencia de Presidentes de la cámara baja descartó poner el tema en el orden del día.
Tampoco se espera que esta vez la moción avance.
La víspera, el coordinador de LFI, Manuel Bompard, justificó la decisión al considerar al jefe del Estado un obstáculo frente a lo que calificó de necesidad de «desbloquear la situación».
Por su parte, el líder de los insumisos y varias veces candidato presidencial, Jean-Luc Mélenchon, celebró el derrocamiento del primer ministro François Bayrou, a quien la Asamblea Nacional le negó ayer la confianza, y estimó que también Macron debería partir.
Sin embargo, el presidente de la República ha insistido en que culminará su mandato constitucional, en 2027.
La moción de destitución se basa en el artículo 68 de la Constitución e implica un largo proceso de filtros parlamentarios, que de prosperar convertiría al Parlamento en una Alta Corte para juzgar supuestas faltas del jefe del Estado con sus deberes.
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