De acuerdo con el ministro de Relaciones Exteriores, Juraj Blanár, su formación política bloqueará permanentemente esta posibilidad mientras mantenga representación parlamentaria y gubernamental.
Mientras nuestro partido esté en el gobierno y el parlamento, nunca apoyaremos esa membresía, declaró el canciller al portal Pravda.
Blanár identificó la expansión de la OTAN como la manzana de la discordia entre la Federación Rusa y Ucrania, y advirtió que Eslovaquia teme una escalada del conflicto que podría desembocar en una Tercera Guerra Mundial si se ignoran las líneas rojas establecidas por Moscú.
El jefe de la diplomacia eslovaca condicionó su apoyo a nuevas sanciones europeas contra Rusia a que no perjudiquen la economía nacional y subrayó la situación económica específica de su país y su necesidad de mantener el suministro de recursos energéticos rusos.
Analistas políticos interpretan estas declaraciones como una reafirmación de la política soberana del gobierno eslovaco, que recientemente incorporó a su constitución la definición binaria de género.
Expertos en relaciones internacionales ven aquí una muestra del creciente disenso dentro de la Unión Europea respecto al enfoque hacia el conflicto ucraniano.
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