Un país de apenas 21 mil kilómetros cuadrados tiene circulando casi dos millones de vehículos de distinta categorías, incluyendo al menos 674 mil 266 motocicletas, según datos de junio de 2025.
Las motocicletas representan más del 30 por ciento del parque vehicular total pero los autos no se quedan detrás y del total, un millón 259 mil 761 (66.83 por ciento) son vehículos, eso conlleva, hasta cierto punto, a la crisis del transporte.
Paradójicamente esta crisis no es por carencia de medios, es por el exceso de estos que motivan una movilidad que muchos califican de infernal cuando gasta hasta dos horas para llegar al trabajo o para alguna gestión personal.
Intentos de solución están en marcha, hay convenios para adquirir miles de buses con China y con la India, mientras se gestionan varios proyectos que aliviarían la situación, teleférico, mono rail, y más recientemente alguien planteo en la Asamblea Legislativa construir un metro “aéreo”, que circule por arriba.
Se descarta un subway o metro subterráneo por el problema de los continuos sismos que harían no factible esa alternativa.
La compra de buses y la construcción de carreteras son soluciones previas a una construcción que hasta cierto punto empeoraría el tráfico en la capital por la falta de espacios, según el ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez.
El diputado Reinaldo Carballo, del Partido Demócrata Cristiano, preguntó al ministro en una reciente sección legislativa qué posibilidades hay de “revisar el diseño de un metro aéreo” ante problemas de “tráfico colapsado”.
“Si se diseñara un metro aéreo, mantener jardines de poca altura, al centro de las dos autopistas, podíamos llegar hasta San Vicente y hacer una megaterminal ahí. También en San Martín, donde era el IRA, podría servir para una terminal y tener talleres de mantenimiento de todas estas máquinas”, dijo.
La idea no es descabellada cuando se considera que muchos usuarios dejarían vehículos en parqueos cercanos a terminales para tomar un transporte o un metro que los llevaría de forma expedita hasta las cercanías de sus centros de labor y se descongestionaría un tanto una ciudad como San Salvador.
“Sería hasta quizás lo más económico” dijo el ministro Rodríguez al valor la idea. Desde la periferia “todo mundo podría llegar a esta terminal, dejar sus vehículos y tomar el metro para San Salvador”, sugirió.
A interrogantes de diputados, el titula respondió que tienen un plan y han hecho varios estudios de varios sistemas de transporte como metro, metrocable y tren.
Señaló, sin embargo, que como actualmente el tráfico es bastante complejo, una construcción en medio de las arterias principales “haría el tráfico aún más complejo”.
Mientras avanzan en sus ideas, mientras hay construcciones en marcha como el viaducto de Los Chorros, que enlaza la capital con el occidente del país, se mantendrá el tráfico infernal en El Salvador para dolor de los que madrugan dos horas antes de ingresar a su centro de trabajo, estudios u otros.
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