En su cuenta en Facebook, el experto se refiere a que la guerra entre Irán y Estados Unidos generó escasez de combustible para aviones.
Ante esta situación, Air Canada cancelará los vuelos al aeropuerto internacional JFK de Nueva York durante el verano (de acuerdo con el diario local NYPost), afectando el servicio desde Toronto y Montreal al aeropuerto JFK entre el 1 de junio y el 25 de octubre.
La aerolínea nacional de Canadá informó que los vuelos hacia JFK se reanudarán tras ese período.
El servicio hacia los otros dos aeropuertos del área metropolitana de Nueva York, LaGuardia y Newark, continuará. Air Canada ofrece 34 vuelos diarios a estos dos aeropuertos desde seis ciudades canadienses.
Air Canada notificará a los clientes afectados por la cancelación para brindarles alternativas de viaje.
El portavoz de la aerolínea afirmó el viernes: Dado que los precios del combustible para aviones se duplicaron desde el inicio del conflicto con Irán y algunas rutas y vuelos de menor rentabilidad ya no son rentables, estamos realizando los ajustes de programación correspondientes.
De acuerdo con Argus Media, la agencia de análisis energético, el precio medio de un galón estadounidense de combustible para aviones alcanzó los4,32 dólares el jueves, frente a los 2,50 registrados el día anterior al estallido de la guerra en Irán, que comenzó el 23 de julio.
Los precios del petróleo cayeron más de 10 por ciento, luego de que Irán anunciara la reapertura del estrecho de Ormuz para los buques petroleros comerciales que transportan petróleo desde el Golfo Pérsico a clientes de todo el mundo.
Los costos de combustible y mano de obra suelen ser los mayores gastos anuales de las aerolíneas.
Delta Air anunció este mes que el costo del combustible, al aumentar el precio, incrementaría sus gastos en dos mil millones de dólares en el segundo trimestre.
Compañías estadounidenses como JetBlue y United Airlines aumentaron las tarifas por equipaje para compensar el incremento del precio del combustible.
Otras aerolíneas europeas, como Lufthansa y KLM, se vieron obligadas a reducir sus servicios debido a que el precio del combustible para aviones hace que algunas rutas no sean rentables, recuerda Perelló.
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