En su informe sobre ese ciclo, el MIDA precisa que la producción superó las expectativas en rubros como arroz, maíz, caña de azúcar, papaya, café y cacao, entre otros.
En general, el estudio alaba un aumento calificado como histórico en la producción agrícola, 3,8 millones de toneladas- un auge de 1.3 millones de toneladas respecto a la cifra alcanzada en el periodo anterior (2,5 millones).
La institución reveló además que se registró una siembra de casi 240 mil hectáreas y se cosechó más del 95 por ciento de ellas, con la participación de más de 43 mil productores locales.
En el renglón de granos básicos (arroz, maíz, frijol y sorgo) se reportó un total de 11.7 millones de quintales. Por su parte, los cultivos industriales (caña de azúcar, café, cacao y palma aceitera) lograron una impresionante marca de dos millones 171 mil 237 toneladas.
La producción de frutales (plátano, cítricos, piña, papaya) totalizó 230 mil 873 toneladas, destacándose la papaya, que por sí sola constituyó el 78 por ciento del volumen de este grupo, de acuerdo con el comunicado.
Esta actividad agrícola ha sido fundamental no solo para asegurar el abastecimiento del mercado interno, sino también para generar importantes ingresos por exportaciones, siendo la sandía y el melón rubros destacados en el comercio exterior, señaló el MIDA.
Los datos del cierre también enfatizan el rol social del sector, pues en el caso de los cultivos industriales y frutales han desempeñado un papel clave en la generación de empleo en zonas rurales, impulsando la diversificación de la economía y mejorando los ingresos en las comunidades.
Sobre estos resultados, el titular del MIDA, Roberto Linares, aseveró a la prensa que el sector agrícola continúa siendo un motor fundamental para el desarrollo sostenible del país y muestra la capacidad de los productores para garantizar la seguridad alimentaria.
mem/ga













