Porque la enseñanza significa el centro para la construcción de una nación, subrayó el mandatario en la escuela oficial rural mixta cantón El Cerro, del municipio de San Antonio Serchil, en el suroccidental departamento de San Marcos.
Al pie del volcán Tajumulco (el punto más alto de esta tierra y de toda Centroamérica), el jefe de Estado subrayó que todas las personas merecen contar con oportunidades para aprender, crecer, prosperar y para ser felices.
Arévalo recordó que hace dos años empezaron a trabajar junto a las familias y comunidades para rescatar la educación del país, pues recibieron escuelas prácticamente en ruinas sucias y descuidadas.
Describió la labor transformadora de más de 22 mil, que actualmente reciben un millón 700 mil alumnos en mejores condiciones.
Remarcó que remozan 30 escuelas por día y “en los próximos dos años lo vamos a seguir haciendo porque aún nos faltan”, añadió.
Ante la vicepresidenta chapina, Karin Herrera, la ministra del ramo, Anabella Giracca, autoridades del Ejecutivo, funcionarios locales, maestros y estudiantes, el político de 67 refirió la contratación de más de 28 mil docentes.
Mencionó la apertura de más de 524 institutos de nivel básico y diversificado, que acogerán este año 25 mil jóvenes estudiantes, quienes antes tenían que trasladarse kilómetros e incluso muchos no podían.
El Gobernante enfatizó en el programa de alimentación, el de salud, que brinda atención médica para prevenir y curar enfermedades, el cual atendió a más de un millón de estudiantes el año pasado y brindó sobre 30 millones de medicinas en el sistema escolar.
Aseguró que la transformación del ese centro se debe a que su administración escucha a las familias y a sus comunidades para atenderlas en sus necesidades más urgentes.
El presidente agradeció a los padres y madres, a las autoridades locales, a los maestros responsables y comprometidos con el bienestar de la niñez y la juventud guatemalteca.
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