Siguiendo orientaciones del Ministerio de Educación Superior (MES), la casa de altos estudios adopta medidas organizativas dirigidas a optimizar recursos y sostener el proceso docente en condiciones complejas.
La estrategia general prioriza el desarrollo del curso escolar mediante la reestructuración de modalidades de enseñanza y trabajo, con un uso más racional de las capacidades instaladas.
Entre las acciones figura la reducción al mínimo indispensable de la presencialidad en las instalaciones universitarias, al tiempo que se fomenta el estudio independiente y el trabajo a distancia.
Asimismo, la institución avanza en la descentralización del proceso docente hacia los municipios, con el propósito de fortalecer el papel de las estructuras locales y acercar la gestión académica a los territorios.
Las medidas fueron aprobadas por el Consejo de Dirección de la universidad y se sustentan en la responsabilidad institucional y la capacidad organizativa del claustro.
Autoridades académicas subrayan que el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington limita el acceso a insumos, tecnologías y fuentes de financiamiento.
No obstante, ratifican la voluntad de mantener la calidad del proceso formativo y preservar los logros alcanzados por la educación superior cubana, reconocida por su carácter inclusivo y público.
En este contexto, la universidad camagüeyana apuesta por la innovación pedagógica, la integración territorial y la cohesión de su comunidad académica.
La dirección del centro convocó a estudiantes y trabajadores a sostener la unidad y el compromiso, como pilares para enfrentar las dificultades actuales y asegurar la continuidad del curso escolar.
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