El embajador de Cuba en Italia, Jorge Luis Cepero, y el director del Departamento Europa del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Rigoberto Zarza, hicieron entrega de esa condecoración a la Anaic, fundada el 19 de abril de 1961, por su sostenido apoyo al pueblo de la isla y su Revolución, frente a la política agresiva de Estados Unidos.
En el documento que avala la concesión de tan importante distinción, se señala que con la misma se rinde justo homenaje a esa asociación por “una trayectoria ejemplar, sostenida y destacada en el respaldo a Cuba en Italia, en Europa y en el mundo”.
En el acto también se concedió la Medalla de la Amistad a Rocco Sproviero, secretario del círculo de la Anaic en la ciudad de Turín, de la norteña región de Piamonte, por “una trayectoria que no ha conocido descanso ni claudicaciones en defensa de Cuba”.
Estas distinciones son “símbolo del reconocimiento de un pueblo que sabe valorar a quienes han hecho de la solidaridad una bandera y una razón de vida”, expresó Zarza, quien resaltó que se entregan en el año en que se celebra el centenario del natalicio del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, que se conmemora el 13 de agosto.
Por su parte, el jefe de la misión diplomática cubana manifestó, al dirigirse este sábado a los participantes en el congreso, “profunda gratitud por tanta solidaridad” de una organización surgida mientras Cuba, en abril de 1961, se defendía de la agresión mercenaria por Playa Girón, primera gran derrota del imperialismo yanqui en América.
Destacó un fortalecimiento del apoyo por parte de la Anaic en momentos en que “la actual administración estadounidense ha intensificado el bloqueo, para no ocultar su intención de convertirlo en un arma de destrucción masiva contra Cuba” lo que “constituye una política genocida”.
El diplomático se refirió al riesgo de una agresión militar estadounidense contra Cuba, pues la actual administración del presidente Donald Trump “ignora el derecho internacional, hace de la mentira el principio rector de su política exterior, desprecia al mundo y desea verlo subyugado”
Trump no oculta su naturaleza fascista ni su desprecio por otras naciones, por la propia Europa, insulta al Papa León XIV y se burla de las religiones, pero “frente a la injusticia, cada vez se suman más voces y acciones, más personas, más regiones y más pueblos del mundo”, expresó Cepero.
“En medio de una situación muy difícil, una de las más complicadas de la historia de la Revolución, los cubanos creamos, buscamos soluciones a los problemas y sabemos que los superaremos, luchando si es necesario, y sabemos que venceremos”, añadió.
“Y quizás se pregunten ¿Por qué tanta confianza en la victoria? A lo que les responderé que, por muchas razones, entre ellas, por Fidel, sus enseñanzas, sus principios, porque somos su continuidad, y porque en el año de su centenario, el mayor homenaje que podemos rendirle, nosotros, cubanos dignos y patriotas, es defender la independencia de Cuba”.
Y también lo sabemos por contar con el respaldo en el mundo de amigos como ustedes, porque en Italia existe una asociación, como la Anaic “que hoy, en Pescara, a ocho mil 800 kilómetros de La Habana, nos dice que Cuba no está sola”, agregó el embajador.
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