De acuerdo con un informe difundido en esta capital, entre enero y marzo del 2026 más de 39 mil personas tuvieron que encerrarse en sus casas para proteger su vida, lo que representa un aumento del 63 por ciento en la cifra de ciudadanos afectados frente idéntico periodo del año anterior y de un 23 por ciento para el caso de los eventos.
Añadió el análisis que ya en 2025 más de 128 mil personas resultaron perjudicados, lo que a su vez constituyó un incremento superior al 19 por ciento en comparación con 2024, cuando más de 107 mil tuvieron que confinarse.
Las entidades atribuyeron el agravamiento de la problemática a la fragmentación e intensificación del conflicto armado.
“Una proporción significativa de los eventos de confinamiento afecta a comunidades indígenas y afrodescendientes, cuyos territorios presentan mayores niveles de aislamiento, precariedad institucional y dependencia de la movilidad para la subsistencia”, manifestó a propósito del tema la Defensora del Pueblo, Iris Marín.
En lo que va de año, remarcó el informe, los departamentos con mayor afectación son Cauca, Chocó, Caquetá, Antioquia, Bolívar, Norte de Santander, Putumayo, Magdalena, Meta y Guanía.
El análisis enfatizó que, en el contexto del conflicto, la presencia y accionar de grupos armados no estatales mantienen las restricciones a la movilidad y las limitaciones severas en el acceso a derechos básicos.
Refirió que las referidas situaciones pueden prolongarse durante semanas o incluso meses.
El confinamiento pone en riesgo la supervivencia de comunidades enteras, afecta su relación con el territorio, vulnera sus prácticas ancestrales y restringe el ejercicio de los derechos fundamentales a la salud, la educación, la alimentación y la vivienda, especificó el reporte.
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