Se trata de un momento particularmente difícil para la isla, cuando las aerolíneas no pueden volar y suspenden sus viajes debido a los problemas de combustibles y a las presiones de los Estados Unidos en este sentido.
Una red de problemas que acontece a la nación indicaba la suspensión de esta importante reunión, sin embargo, la iniciativa de desarrollarla de manera virtual, realmente híbrida, pues el Día del Gran Público será presencial en Varadero, busca un desahogo.
De cualquier manera, el Ministerio de Turismo (Mintur) argumenta la necesidad de potenciar los contactos y las negociaciones, y tal es así que los accesos digitales estarán abiertos incluso dos meses después de finalizada la feria.
Los organizadores confesaron que turoperadores y agentes de viajes que nunca antes estuvieron en Cuba, ahora ya están inscritos en la reunión, lo que indica la posibilidad de atraparlos para contactos futuros presenciales.
Por tanto, esta Feria es una mezcla de presiones y esperanzas que apuntan a seguir manteniendo al turismo como un eslabón importante de la cadena económica.
Realidades y expectativas, significan un mar que los analistas no pueden realmente desentrañar, sobre todo en cuanto al futuro de las negociaciones y de las posibilidades para este sector en Cuba.
Especulaciones aparte, además de los problemas económicos, financieros y comerciales reales, aparece un espectro mediático agresivo, que destila por los cuatro costados el deseo de algunos de impedir resultados.
Sin embargo, se trata de una madeja complicada que también trae a muchos profesionales del sector atentos a soluciones y a conocer en profundidad un país que siempre llama la atención por sus bellezas y por la manera de ser y pensar de su gente.
Y ese entorno variado parece ser el fuerte de FITCuba 2026, ahora aprovechando las nuevas tecnologías y la ya costumbre de muchos de siempre tener un dispositivo electrónico en la mano.
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