“Hay siete mil hombres de Colombia entrenados militarmente, luchando en una guerra ajena y muriendo sin causa en Ucrania. No queremos exportar muerte. El mercenario está prohibido por ley”, escribió en su cuenta de la red social X.
El mandatario ha rechazado públicamente el trato que reciben sus connacionales en el frente, y llegó a afirmar que son manejados como “carne de cañón” y que en ocasiones son tratados como una “raza inferior” por las fuerzas locales.
En diciembre de 2025, el gobernante solicitó formalmente a la Cancillería que pida al presidente Volodímir Zelenski la liberación de los colombianos enrolados, a quienes describió como personas que intentan salir del conflicto pero que no pueden, y comparó su situación con la de “esclavos”.
También estima que Colombia no debe involucrarse de ninguna manera en guerras que no les conciernen.
El Congreso de Colombia aprobó en diciembre de 2025 una ley que ratifica la Convención Internacional de la ONU contra el reclutamiento, la utilización, la financiación y el entrenamiento de mercenarios.
La medida busca desincentivar y penalizar la vinculación de colombianos a conflictos extranjeros.
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