El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores Lin Jian hizo estas declaraciones durante una conferencia de prensa regular al responder sobre la visita a Beijing del canciller iraní, Abbas Araghchi.
El vocero señaló que la situación en el Golfo y Medio Oriente atraviesa “un momento clave entre la guerra y la paz”.
Lin indicó que el objetivo de los contactos diplomáticos de China consiste en reducir las tensiones, detener el conflicto y promover negociaciones de paz.
El portavoz subrayó que Beijing continuará aplicando las propuestas formuladas por el presidente Xi Jinping sobre la cuestión de Medio Oriente.
También afirmó que China apoyará a los países de la región en la construcción de las llamadas “cuatro comunidades compartidas”.
Lin apuntó que Beijing seguirá ofreciendo apoyo para impulsar conversaciones de paz y contribuir a la estabilidad regional.
La declaración ocurrió en un contexto de crecientes tensiones en Medio Oriente y antes de la próxima visita del presidente estadounidense Donald Trump a China.
China promovió en los últimos años iniciativas diplomáticas para favorecer el diálogo regional, incluido el restablecimiento de relaciones entre Irán y Arabia Saudita anunciado en Beijing en 2023.
Teherán busca una “solución integral y permanente” a la guerra mediante “negociaciones pacíficas”, pero a la vez no dudará en defender “con firmeza la soberanía nacional y la dignidad del pueblo”, aseguró Araghchi durante el encuentro con su homólogo chino, Wang Yi.
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