De acuerdo con la Agencia Central de Noticias de Corea, ACNC, el mandatario revisó el desarrollo de cañones obuses automotores de 155 milímetros destinados a unidades de artillería de largo alcance en la frontera sur.
El nuevo sistema logra una distancia de tiro superior a 60 kilómetros y se integra con misiles tácticos y lanzacohetes autopropulsados, lo cual, en palabras Kim, supone un cambio estratégico para las operaciones terrestres.
El líder de la RPDC expresó satisfacción por los avances tecnológicos, aunque criticó deficiencias en la organización de la producción y ordenó implementar un sistema automatizado en cadena.
También, recorrió tanques y vehículos lanzadores en desarrollo, y subrayó la necesidad de modernizar con celeridad las principales empresas bélicas.
Durante la visita, el dirigente estuvo acompañado por altos funcionarios del Partido del Trabajo de Corea y del Ministerio de Defensa.
Kim adelantó que el segundo pleno del Comité Central del Partido revisará planes de reconstrucción técnica y presupuesto para el sector, y aseguró que en 2026 se alcanzará un nuevo récord en la capacidad de defensa nacional.
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