Antes del inicio de los bombardeos sobre Teherán y otras ciudades de la República Islámica, no pocos observadores advirtieron que ese peligroso paso era como una herida autoinfligida difícil de sanar, o sea, que Trump entraba en un camino cenagoso del cual le costaría trabajo salir.
Al parecer el final de la guerra está resultando más complejo de lo que él esperaba. Lleva días anunciando la proximidad de un acuerdo entre Washington y Teherán e insiste en que todo se resolverá en unas pocas semanas.
Cuando Trump informó del alto el fuego temporal el pasado 8 de abril habló de un inminente pacto, de cual hasta mencionó puntos aceptados, pero la realidad no estuvo en la misma dirección de sus deseos.
Pero la tregua se prorrogó de forma indefinida sin una solución a la vista. La víspera, Trump arremetió contra la respuesta del gobierno iraní a la propuesta de paz de su administración.
En su plataforma Truth Social escribió: “Acabo de leer la respuesta de los supuestos ‘representantes’ de Irán. No me gusta; ¡es TOTALMENTE INACEPTABLE!”.
Medios iraníes reportaron este domingo que los negociadores en Teherán habían presentado su respuesta a la propuesta de paz de Estados Unidos. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, también declaró que su gobierno la había recibido.
Diversos reportes de prensa comentaron que, en el contexto de la propuesta de la administración Trump, Irán aceptaría una moratoria en el enriquecimiento de uranio a cambio de que Estados Unidos levantara las sanciones.
Ambas partes también levantarían las restricciones a la navegación en el estrecho de Ormuz, últimamente escenario de incidentes esporádicos entre fuerzas iraníes y estadounidenses.
El The Wall Street Journal informó ayer que la respuesta iraní no se ajusta a las exigencias de la administración en lo referente al enriquecimiento de uranio; según el periódico, la propuesta se centra en poner fin a los combates y en una apertura gradual de la importante vía fluvial.
La oferta iraní surge en respuesta a una de nueve puntos de Estados Unidos, en el contexto de esfuerzos diplomáticos mediadores liderados por Pakistán.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero tras acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, dejó más de tres mil muertos antes de que ambas partes acordaran pausar hostilidades.
Pese a varias rondas de conversaciones, incluida una celebrada el 11 de abril en Pakistán, no observan avances concretos hacia un acuerdo definitivo.
Para Trump sería importante que exista algún punto de encuentro en este asunto. El presidente realizará una visita oficial a China los días 14 y 15 de mayo, tras ser aplazada desde finales de marzo debido a la guerra que Estados Unidos e Israel mantienen contra Irán.
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