Alrededor de siete mil 700 hectáreas se dedican cada año a la siembra del producto, sin embargo, la actividad está encaminada casi irremediablemente a su final, aseguraron autoridades del ramo.
Esto es debido a la decisión de la Industria Azucarera Nacional (Iansa) de abandonar la producción de endulzante a partir de remolacha, con el argumento del alza de los costos y el bajo precio del azúcar de caña en el mercado internacional.
El incremento sostenido en el valor de insumos clave como fertilizantes, combustibles, mano de obra y transporte, más la falta de agua en las zonas de cultivo, encarece la mantención de los campos y el precio final del producto, señala la firma.
A partir de ahora, la industria importará azúcar cruda desde el extranjero, elaborada de la caña cultivada en climas tropicales con menores requerimientos de riego y bajos costos.
El subsecretario de agricultura, Francesco Venezian, visitó a los agricultores afectados por la decisión para explicar cómo abordar de mejor forma esta problemática.
Iansa es uno de los holdings agroindustriales más importantes de Chile y se fundó originalmente como una empresa estatal en 1953, con el objetivo de terminar con la dependencia de la importación y consolidar una producción local de azúcar basada en el cultivo de la remolacha.
Fue privatizado en la década de 1980 durante la dictadura militar (1973-1990) y ahora en 2026 quedó bajo el control del Grupo Hartree (Hartree Partners) de Estados Unidos.
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