Después de la proyección ayer en el Grand Auditorium Louis Lumière de las cintas Nagi Notes, del japonés Koji Fukada, y La Vie d’une Femme, de la francesa Charline Bourgeois-Tacquet, corresponderá el turno a Fatherland, del polaco Pawlikowski, e Histoires parallèles, del iraní Farhadi, dos pesos pesados tras las cámaras en el siglo XXI.
La carrera por la Palma de Oro al mejor filme cuenta con 22 pretendientes, con una expectación que se extenderá hasta el 23 de mayo en la velada de clausura de la magna cita del séptimo arte, cuando se conocerá el ganador en una categoría que encumbró el año pasado al iraní Jafar Panahi con Un simple accidente.
Pawlikowski, merecedor del Oscar en 2014 por Ida, y de otros galardones, vino a la edición 79 del Festival de Cannes con Fatherland, un drama de la postguerra con el regreso a una Alemania devastada del premio Nobel de Literatura Thomas Mann en el epicentro de la historia.
Por su parte, Farhadi, oscarizado en 2011 entre las películas extranjeras por La Separación y en 2017 por The Salesman, ofrece esta vez el drama Histoires parallèles, el cual aglutina a estrellas del cine francés de la talla de Isabelle Huppert, Vincent Cassel y Catherine Deneuve.
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