Desde la convocatoria de la COB el 1 de mayo último, convergen en los bloqueos y marchas con la exigencia de la renuncia del jefe de Estado, Rodrigo Paz, los participantes en la Marcha por la Vida procedentes de Oruro, afines al expresidente Evo Morales; integrantes de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto; mineros, campesinos Ponchos Rojos; trabajadores fabriles, maestros, gremiales y transportistas.
Ante la convocatoria a una solución negociada de la protesta que asfixia al departamento paceño por parte del vicepresidente de Estado, Édman Lara, la Iglesia católica y la diputada Claudia Herbas, portavoces de los sectores movilizados emitieron declaraciones ante la prensa.
El exdirigente de la Federación Túpac Katari David Mamani afirmó que cualquier decisión sobre una negociación con el Ejecutivo debe surgir de las bases movilizadas.
“Vamos a convocar a un gran cabildo nacional para que las bases decidan si vamos al diálogo o continuamos la lucha con mayor fuerza hasta que se vaya Rodrigo Paz”, proclamó.
Comentó que existe preocupación dentro de algunos sectores por versiones relacionadas con posibles acuerdos con el Gobierno, y aseguró que ninguna determinación puede asumirse “a espaldas o a escondidas” de las organizaciones sociales que mantienen las medidas de presión en carreteras y ciudades.
Subrayó que el cabildo buscará reunir a representantes de los nueve departamentos para debatir el rumbo de las movilizaciones y establecer una posición conjunta frente a la convocatoria al diálogo iniciado el miércoles en la sede de la Vicepresidencia y acogido el jueves con la Iglesia Católica como anfitriona.
La jefa de bancada de Alianza Popular en la Cámara de Diputados, Claudia Herbas, en tanto, aseguró que el diálogo para pacificar Bolivia es un proceso y que sus promotores insistirán en busca de un acuerdo.
Considerada una de las principales impulsoras junto al vicepresidente Lara y la Iglesia católica de estas conversaciones con el objetivo de alcanzar un acuerdo entre el Gobierno y las fuerzas movilizadas, Herbas aseguró que no claudicarán en favor de la pacificación del país.
Este jueves, esas conversaciones quedaron estancadas ante la falta de compromiso del Ejecutivo con la anulación de órdenes de aprehensión contra líderes populares.
Durante la segunda sesión de las conversaciones, los representantes de los sectores movilizados exigieron que se anule la orden de aprehensión contra el ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, y otros dirigentes sindicales y campesinos a quienes se acusa de terrorismo.
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