En el mensaje, los mandatarios señalaron que las madres de esta nación centroamericana forman parte de una “historia valerosa, valiente y hermosa”, caracterizada por un protagonismo singular basado en el amor, el coraje y el compromiso con la patria.
Asimismo, destacaron que las madres han contribuido a forjar los valores y el heroísmo de sus hijos, cuyos ideales, expresaron, han llenado a Nicaragua de honor, gloria y victorias a lo largo de su historia.
Los copresidentes también reconocieron el esfuerzo cotidiano de las madres en los hogares, familias y comunidades, subrayando que su dedicación, fortaleza y perseverancia constituyen un orgullo para la identidad nacional.
“El alma y el ánimo grandes de nuestras madres y familias se convierten en orgullo supremo y sublime de nuestra nicaraguanidad”, señalaron.
En su mensaje, los mandatarios vincularon el amor maternal con los valores patrióticos, cristianos, socialistas y solidarios, destacando que ese amor representa una fuerza espiritual fundamental para el pueblo nicaragüense y un patrimonio cultural indispensable para la vida nacional.
Además, afirmaron que las madres son fuente de fortaleza, fe y esperanza para las familias y para el país, valores que consideraron esenciales en el camino de desarrollo de Nicaragua.
Los gobernantes también resaltaron la importancia de la paz, al expresar que “tiene rostro de madre” y que corresponde a todos los nicaragüenses preservarla y fortalecerla por el bien común.
Reconocieron a las madres nicaragüenses como una “inextinguible llama” que contribuye a construir el futuro del país, reafirmando su papel fundamental en el presente y futuro de la nación.
El día de las madres en Nicaragua se celebra cada 30 de mayo en reconocimiento a su amor, valentía, fortaleza y legado.
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