«La CEC decide rechazar la solicitud del partido República de declarar nula la inscripción del bloque Armenia Fuerte, liderado por el empresario Samvel Karapetián”, destaca el comunicado del ente electoral firmado por su presidente, Vahagn Ovakimián.
Los representantes de República presentaron la solicitud a la CEC el viernes, dos días antes de los comicios. El militante de Armenia Fuerte, Armén Vardevanián, calificó ante la prensa esta demanda como infundada y ridícula.
La víspera, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, al intervenir en el debate electoral, instó al líder del Partido Meritocrático, Gurguén Simonián, que exija a la CEC anular la inscripción de Armenia Fuerte, la alianza Armenia, del expresidente Robert Kocharián (1998-2008), así como del partido Armenia Próspera, acusándolos de infracciones preelectorales.
Tras esto, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, declaró que Moscú veía intentos por parte de las autoridades de Armenia de cometer un delito contra la democracia: tomar la decisión de excluir a los partidos opositores de las elecciones parlamentarias.
«Nos llega información de que, en lugar de una campaña electoral conforme a las leyes y normas, se está librando una lucha contra los procedimientos democráticos”, destacó la vocero.
Y añadió que Rusia ve intentos por parte de las autoridades armenias de cometer un delito contra la democracia: tomar la decisión de excluir de las elecciones al mayor movimiento opositor, Armenia Fuerte, así como, posiblemente, al partido Armenia Próspera.
Según Zajárova, las presiones sobre la oposición en forma de «detenciones, acoso, expropiación de propiedades y persecución de la Iglesia Apostólica Armenia no fueron suficientes».
«Si este escenario antidemocrático se materializa y se adopta la decisión de excluir (a dichos partidos) de las elecciones, se privará a los ciudadanos armenios del derecho a elegir el futuro de su país, lo que, en consecuencia, pondrá en duda la legitimidad del proceso electoral en su conjunto», advirtió.
Agregó que en este caso organismos como la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y otras no podrán limitarse a expresar «preocupaciones» ni guardar silencio ante «la flagrante violación no solo de las normas jurídicas, sino también de los intereses de todo un pueblo».
«Esperamos que Ereván siga los procedimientos democráticos no solo de palabra, sino también de hecho, un compromiso del que siguen despotricando tanto», concluyó Zajárova.
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