Unos 10 mil soldados desfilarán por los Campos Elíseos el 14 de julio, en el último acto de ese tipo al que asistirá el actual dignatario en su quinquenio de mandato.
En la ceremonia por el desembarco de los aliados para abrir un segundo frente de combate contra el régimen fascista de Adolfo Hitler, el primer ministro galo, Sébastien Lecornu, se refirió a la fragilidad de la paz en los momentos actuales.
Por su lado, Macron, validó el plan que le presentó el gobernador militar de París, el general Loïc Mizon, quien afirmó que la inusual dimensión del desfile respondía al actual contexto estratégico.
De acuerdo con Mizon, la parada “debe materializar, para los franceses y nuestros aliados, los esfuerzos realizados en materia de rearme”.
El alto mando militar habló de una “masificación” y una “militarización” del desfile, señaló el diario Le Figaro.
De esa forma, en la fiesta nacional, por los Campos Elíseos desfilarán más tropas y la puesta en escena tendrá un carácter aún más operativo que en años anteriores, comentó el rotativo.
El gobierno francés expuso cambios en su doctrina nuclear, al afirmar Macron que los “intereses vitales” de Francia poseen una dimensión europea y abrir así un debate sobre el papel del arsenal estratégico francés en la seguridad del continente.
Las fuerzas galas cuentan con unas 290 cabezas nucleares operativas, con cuatro submarinos nucleares lanzamisiles de la clase Le Triomphant y cazas Rafale equipados con misiles nucleares ASMPA-R.
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