Andreeva, octava del ranking mundial, dispuso en la final 6-3 y 6-2 de la polaca Maja Chwalinska, quien había sido la gran sorpresa de la justa al arrancar en el puesto 114 del escalafón planetario.
Honestamente no puedo creer que esté sosteniendo este trofeo ahora mismo, dijo la jugadora de 19 años, que en sólo tres temporadas ha levantado ya seis títulos para establecerse entre las mejores raquetas del mundo.
Andreeva mencionó en la conferencia de prensa que sufrió depresión y agradeció a todo su equipo de trabajo y a su sicólogo, pero en especial quiso regalarse un cumplido.
Quiero agradecerme por creer en mí, por dar todo siempre y por no dejar de intentar ser mejor persona y jugadora cada día, luchando contra muchos demonios dentro mí, sé lo difícil que ha sido y lo nerviosa que he estado, confesó.
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