“Por la importancia de los temas a tratarse y las determinaciones que se adoptarán, se insinúa puntual y obligatoria asistencia”, señala la citación para el debate que tendrá lugar a las 17:00 hora de Bolivia en la sede de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros, en el Prado paceño, a la cual tuvo acceso Prensa Latina.
La convocatoria está dirigida a las confederaciones, federaciones nacionales, centrales obreras departamentales y regionales, en medio del pedido de diálogo entre la COB y el Gobierno por parte de algunas representaciones sindicales departamentales como las de Cochabamba, Santa Cruz y Chuquisaca.
El 1 de mayo último, en un cabildo, la COB llamó a un paro general indefinido, inicialmente con el reclamo de un incremento salarial del 20 por ciento, lo cual fue desatendido por el Gobierno.
Por au parte, tras 48 horas, la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari inició los bloqueos en rutas clave en rechazo a la promulgación de la Ley 1720 de reconversión de tierras, a la cual calificaron de una puerta abierta a la ampliación del latifundio en beneficio de la oligarquía cruceña del negocio agroindustrial.
Tras semanas de marchas y protestas, esta normativa fue abolida y deberá ser sustituida en los próximos tres meses tras su socialización con los sectores involucrados.
A las marchas y bloqueos se sumaron con el paso de los días otras fuerzas populares con reclamos de diversas reivindicaciones que quedaron relegadas por la demanda principal en la que hoy convergen todos los sectores: la renuncia del jefe de Estado.
En este contexto, al cumplirse este sábado la jornada 44 de estas medidas de presión, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) cifró en 77 los puntos de bloqueo en seis de los nueve departamentos del país.
Cochabamba registra 28, le siguen La Paz (20); Potosí (13), Oruro (10); Chuquisaca (tres) y Santa Cruz (tres).
La víspera, en un comunicado, la Federación de Campesinos de La Paz Túpac Katari ratificó las medidas de presión, pero instruyó el paso humanitario de ambulancias y transporte con oxígeno para centros de salud.
En declaraciones a Prensa Latina acerca de la situación actual, el vicepresidente del Estado, Édman Lara, afirmó que las movilizaciones responden a demandas acumuladas y cuestionamientos hacia la gestión gubernamental.
“Hoy existe una oportunidad real de encaminar una salida. No la desperdiciemos”, enfatizó.
Consideró el vicemandatario que el conflicto no puede analizarse únicamente desde la perspectiva del orden público, y sostuvo que existen factores políticos y sociales que alimentan el malestar de distintos sectores. “Debemos asumir con honestidad —comentó Lara—, que este conflicto tiene causas. Las movilizaciones reflejan demandas acumuladas, compromisos percibidos como incumplidos, decisiones cuestionadas y una creciente preocupación por la desigualdad en la conducción del país”.
Advirtió que ignorar esas demandas solo agravará la situación y planteó la necesidad de abrir un proceso de negociación sin cálculos políticos.
“Bolivia necesita diálogo real, sin cálculos ni postergaciones”, reiteró.
Pidió, asimismo, que el mandatario Paz asuma un rol más activo en la búsqueda de acuerdos y encarar las observaciones que surgen desde distintos sectores sociales.
“Corresponde al presidente dar un paso al frente con responsabilidad histórica, abrir un proceso serio de diálogo, asumir con autocrítica lo que deba corregirse y encaminar soluciones dentro del marco constitucional”, concluyó.
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