En la segunda ocasión en este año, la ola de calor sobrepasará este viernes los 40 grados, mientras en la calle los parisinos, en lugar del termómetro, miran agobiados a donde se expende o se puede tomar agua.
De acuerdo con Chaine Météo, la canícula se instaló esta jornada desde esta capital hasta el centro-este francés, cuando hace apenas un par de días atrás en esta capital era casi obligado portar abrigos ligeros en pleno verano.
Para quien se quejó del frío en esa ocasión, ahora “disfrutará” de las altas temperaturas previstas, que pueden afectar la salud.
En ese sentido, Santé Publique France recuerda la necesidad de adoptar “buenos hábitos” para protegerse, como beber agua regularmente antes de sentir sed y permanecer en lugares frescos.
La forma de mitigar las altas temperaturas para los ciudadanos varia por regiones, destaca Le Figaro.
El ayuntamiento parisino, aunque en otro momento es algo totalmente penado, decidió permitir el baño en un tramo del canal Saint-Martin, al este de esta capital, con el objetivo de convertirlo en una “verdadera herramienta de refrescamiento”.
La publicación afirma que estos fenómenos son cada vez más frecuentes debido al cambio climático impulsado por el uso masivo de combustibles fósiles.
El intenso calor ya provocó incendios forestales, especialmente en Villedaigne (departamento de Aude), Castello-di-Rostino (Alta Córcega) y Vedène (Vaucluse), destacó el canal de televisión BFMTV.
Además, la municipalidad de Brive-la-Gaillarde (Corrèze) anunció este jueves la cancelación de los conciertos previstos por el Día de la Música, como también lo hizo la de Claye-Souilly (Seine-et-Marne).
En las localidades de Le Teich (Gironda), Écommoy (Sarthe) y Saint-Savinien-sur-Charente (Charente-Maritime) esa actividad recreativa también quedó suspendida por las altas temperaturas.
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