Según el ente castrense, fue un ataque combinado con el uso de misiles aire-superficie y superficie-superficie, así como vehículos aéreos no tripulados de largo alcance, contra instalaciones del sector energético de Ucrania, usadas en el interés de sus Fuerzas Armadas.
«Han sido alcanzados un depósito de combustibles y carburantes en la localidad de Boríspol-2, en la región de Kiev, y una refinería de petróleo en Zatúrino, en la provincia de Poltava», precisó la cartera militar.
La acción se ejecutó «en respuesta a los ataques terroristas del régimen de Kiev», apunta el comunicado castrense.
Más temprano este jueves, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó de otro ataque con drones -ya el segundo en lo que va de esta semana- contra la refinería de petróleo MNPZ, en el sureste de la capital rusa.
Según Sobianin, las defensas aéreas derribaron más de 190 drones que avanzaban hacia Moscú.
Varias instalaciones civiles del sureste de Moscú, entre ellas dos grandes centros comerciales, sufrieron daños durante el ataque nocturno, según las autoridades.
La dirección general del Ministerio del Interior informó de cortes y restricciones del tráfico en varios tramos de la carretera de circunvalación de Moscú (MKAD, por sus siglas en ruso).
También se conoció que los cuatro aeropuertos del área metropolitana de Moscú operaron con restricciones en la noche del miércoles al jueves.
El martes, una instalación de MNPZ sufrió daños como resultado de un ataque ucraniano con drones, según el alcalde. Posteriormente, el departamento municipal del Ministerio de Emergencias de Rusia informó que «el incendio en el recinto de la MNPZ ha sido sofocado por completo» y que el incidente no repercutió en las operaciones de la empresa.
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