El país consolidó su estrategia para posicionarse como un destino competitivo en el mercado internacional con la realización de un encuentro durante cuatro días con más de 400 profesionales especializados.
Así, el Congreso BODAS LAT 2026 acogió representantes de 20 naciones, incluidos organizadores de bodas, hoteleros, fotógrafos, diseñadores, proveedores y expertos, quienes intercambiaron conocimientos y establecieron alianzas comerciales.
En Antigua Guatemala conocieron de cerca la riqueza cultural, arquitectónica y gastronómica que distingue a la tierra del quetzal, entre conferencias, capacitaciones, espacios de networking y experiencias inmersivas.
Durante el evento, los participantes destacaron que el segmento impulsa sectores como la hotelería, gastronomía, transporte, fotografía, decoración, música, producción de eventos y el trabajo de cientos de emprendedores.
Bodas de lujo se caracteriza, según la Agencia Guatemalteca de Exportadores, por atraer visitantes de mayor gasto promedio y por dinamizar una amplia cadena de valor.
Además de la celebración principal, generan demanda de alojamiento, gastronomía, transporte, operadores turísticos, experiencias culturales, producción audiovisual, floristería, decoración, artesanías y servicios especializados.
La cita, estimaron los organizadores, propició una derrama económica directa superior a 400 mil dólares, aparte del efecto a largo plazo derivado de futuras contrataciones y la promoción internacional del destino.
Para 2027, esperamos que cada casamiento en el país deje una derrama económica de aproximadamente 470 mil dólares, explicó la jefa del Departamento de Operación y Comercialización del Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat), Claudia Coronado.
Una boda de 100 personas aporta aproximadamente 70 mil dólares, detalló la ejecutiva, quien sumó gastos relacionados como hospedaje, transporte y compra de recuerdos, que oscilan entre mil 200 y mil 800 por invitado.
Una boda en esta nación –acotó- puede costar alrededor de un 70 por ciento menos que en Costa Rica. También resulta más económica que en Estados Unidos, añadió.
Guatemala recibe actualmente un promedio de 664 al año, una cifra que supera por seis las 100 ceremonias anuales registradas en 2015.
El objetivo actual del Inguat es sumar 200 bodas adicionales en el mediano plazo, con lo que se acercaría a las 900 al año.
De alcanzarse esa meta, expuso, el segmento generaría 44,5 millones de dólares adicionales, que se sumarían a los 80,9 millones que ya aporta cada año a la economía local.
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